Cinco habitaciones en una sola planta, en la calle Virgen del Carmen, a cincuenta metros de la playa de Levante. Abrió en 2020, así que es de lo más nuevo que hay en el pueblo, y no pretende ser un hotel: es alojamiento sencillo pegado a la arena.
El argumento del Hostal Beach cabe en una cifra: está a cincuenta metros de la playa de Levante. Cruzas la calle y estás en la arena. En agosto eso no es una comodidad, es la diferencia entre un día y otro. Levante es la playa urbana principal de Santa Pola, con todos los servicios y acceso adaptado, y también la que se llena antes. Alojarte enfrente significa bajar a las ocho de la mañana, volver a comer y bajar otra vez, en lugar de montar una expedición con la sombrilla y buscar aparcamiento.
Es un hostal pequeño y de una sola planta, con cinco habitaciones. Una tiene balcón propio. Lo bueno es evidente: sin ascensores, sin pasillos interminables y sin la sensación de estar en un establecimiento grande. Lo que hay que tener claro es lo otro: con cinco habitaciones, un fin de semana de verano se agota con semanas de antelación, y aquí no hay lista de espera que te salve.
Todas llevan wifi gratis, aire acondicionado y calefacción, televisión, secador y baño con ducha. Sin lujos y sin sorpresas. Abrió en agosto de 2020, así que la instalación es reciente, que en alojamiento pequeño se nota más que en un hotel grande: los baños y los aires acondicionados son de esta década.
En su web no dicen nada sobre aparcamiento ni sobre horarios de entrada y salida. Si llegas en coche en temporada alta, pregúntalo antes de reservar en el 673 80 95 21 o en info@hostalbeach.com: la zona de Levante en agosto no es sitio para improvisar con el coche.
Datos comprobados en agosto de 2026